Perder un hijo es morir y tener la obligación de seguir viviendo…

¿ya encontraste tu razón?

Por: Musmet Machado | Oct 20, 2022.

El vínculo entre madre e hijo es inigualable, es uno de los vínculos con mayor dulzura y de amor incondicional. Cuando se pierde un hijo su ausencia duele desgarradamente, y sabes te entiendo, duele tanto que sientes

Blog

El vínculo de una madre y un hijo

Dona aquí
Únete aquí

El vínculo de una madre y un hijo siempre será eterno

Por: Musmet Machado | Oct 20, 2022

El vínculo entre madre e hijo es inigualable, es uno de los vínculos con mayor dulzura y de amor incondicional. Cuando se pierde un hijo su ausencia duele desgarradamente, y sabes te entiendo, duele tanto que sientes que se va una parte de ti. Perder a un hijo no tiene nombre, en leyes de vida un hijo nunca debería morir, y es el temor de muchas madres, pero en las leyes de la muerte, todo es incierto. 

Ante la pérdida de un hijo, sentimos que todo cambia, no volvemos a ser las mismas personas, también, se experimenta la ira en conjunto con la tristeza y la culpa, surgen dolores de cabeza, un agotamiento mental, sientes que no hay otro rumbo para continuar y en especial en la madre surge una pérdida de identificación del yo, donde cuesta reconectar con la espiritualidad y con Dios. 

Partiendo de lo anterior, muchas madres cuando se encuentran entre las etapas de negación y la etapa de la ira. Muchas se aferran más a Dios, otras culpan a otros factores por la muerte de un hijo, incluso llegándose a enojar con aquel DIOS que conocemos y en qué creemos. La Fe se pierde entre tanta tristeza, que se alejan por meses. Pero el amor de Dios es tan grande y tan perfecto que nos regala cada día una red en la cual apoyarse como la familia, o quienes consideramos importantes en nuestra vida. Así como también el poder vivir y tener una esperanza para continuar. 

Otro recurso es conectar con nuestra espiritualidad, para buscar el perdón y no seguir sumergida en esa culpa que no te pertenece. Conectar con la espiritualidad, nos hace ver cada dimensión de nuestro ser, y nos recobija en la comprensión para integrar los recuerdos, las risas, el llanto, cada futuro soñado con el presente. Para avanzar desde la fe haciendo algo que te guste como pintar, correr, coser, cocinar, algo que te conecte contigo y con los tuyos, con la naturaleza de tu ser. 

Ahora vamos a realizar este ejercicio, primero vas a buscar una hoja para escribir y un bolígrafo o un lápiz, luego escríbele a ese dolor, todo lo que quieras, es tu momento como madre para desahogarte. Cuando sientas más calma, puedes quemar esa carta o guardarla hasta el tiempo que quieras. Puedes realizar esto cuantas veces quieras. Es importante aclarar que este ejercicio no sustituye la terapia, pero ayuda a drenar. 

Aunque sea el dolor más grande, y se agoten las esperanzas por vivir, el vínculo de una madre siempre será eterno, y puede que ya no se encuentre físicamente, pero, en su momento lo tuviste en tu vientre, lo vistes crecer, lo vistes reírse y llorar, y escuchaste la palabra más hermosa para una mujer ¡Mamá!. Te admiro por tu coraje, y sé que en donde se encuentre tu hij@, querrá que no sufras y se siente feliz por haberte conocido. Te abrazo en la distancia.

¡Haznos saber tu opinión!

2 Comentarios

  1. Maria

    Hermoso Musmet, es cierto al inicio las madres se enojan y creen que no pueden seguir con ese dolor, pero su fuerza, ese amor incondicional y su propio trabajo interno, las llena e impulsa a seguir adelante….Es un proceso…..

  2. Janeth Bermudez

    El amor de una madre a un hijo es el más puro e incondicional y aunque ya no esté en este plano ya, nunca va a deja de ser nuestro hijo. Muchas gracias Musmet por tus escritos Tan especiales

Comparte nuestro blog
Instagram