Perder un hijo es morir y tener la obligación de seguir viviendo…

¿ya encontraste tu razón?

Por: María Eugenia Amaya | Sep 16, 2022.

La muerte es un proceso natural que forma parte de la vida, sin embargo, es raro en el ser humano el prepararse para este evento. Ante la pérdida de un ser querido, se produce un quiebre, cargado de emociones 

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El duelo, camino a la trascendencia

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¿Cómo afrontar el vacío de las despedidas inesperadas?

Por: María Eugenia Amaya | Sep 16, 2022

La muerte es un proceso natural que forma parte de la vida, sin embargo, es raro en el ser humano el prepararse para este evento. Ante la pérdida de un ser querido, se produce un quiebre, cargado de emociones intensas, generando cambios en las diferentes áreas del individuo (emocional, social, espiritual, cognitivo, físico, familiar), a los cuales debe hacer frente con los recursos internos, externos y espirituales con los que se cuente. En algunos casos sobreponerse a estas pérdidas requiere de apoyo de un profesional que le permita obtener el equilibrio que se ha perdido. 

La palabra duelo proviene del vocablo en latín “dolos”, asociado a pérdida, tristeza, ira, angustia, desequilibrio, entre otras. El duelo es un proceso emocional, dinámico, atemporal, personal, social donde se busca que el ser humano trascienda mediante la búsqueda de sentido y le otorgue significado a la experiencia. Hoy día la psicología ve al ser humano, con habilidades y capacidades para adaptarse, con capacidad de resiliencia, capacidad de análisis e introspección y deseos de transformarse. 

Estas capacidades son apreciadas en un proceso de duelo, ya que el ser humano reacciona de diferentes maneras de acuerdo a su personalidad, creencias, experiencias vividas, recursos internos con los que cuente y muy especialmente su espiritualidad.  Fazio (2005) señala que, ante la muerte, las personas reaccionan de tres modos principalmente: proactivo, reactivo y activo. La reacción proactiva se ubica cuando el ser humano se ha preparado para la muerte y existen creencias y educación para el tema. Esta forma de afrontamiento es poco fomentada en las diferentes sociedades ya que la muerte es considerada como algo nefasto, un tabú, algo que produce mucha tristeza. Un modo reactivo, forma de afrontarlo en el momento que se presente y un modo activo es afrontamiento desde una mirada de crecimiento y trascendencia. 

Esta forma activa del duelo, pretende que el ser humano afronte el mismo desde una experiencia de aprendizaje, donde contrasta sus creencias, contacta con sus emociones, especialmente la tristeza, lo cual es sano y ayuda a la resolución del duelo, por cuanto es una emoción que nos invita a paralizarnos, a conectar, pensar y reflexionar sobre lo que nos está sucediendo para luego accionar. En este proceso, es importante ayudar al ser humano a contactar con sus emociones, darle un significado a las mismas y buscar un sentido a la vida en medio de tantas emociones intensas, para aprender a transitar con este dolor, reconciliarse, integrar las experiencias y seguir viviendo con un sentido, con un para qué. Para lograr estos objetivos, se requiere que el ser humano mire hacia adentro, se dé la oportunidad de cambiar, crecer, agradecer la experiencia vivida y el amor dado y recibido, servir y honrar la vida del ser querido.

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